Fragmento del poema "Guerra de los Gauchos", (Himno a Güemes) de Gabriel Monserrat.
Para aproximarnos al
estudio de las distintas versiones del Himno a Güemes, debemos
centrarnos primeramente en el estudio de la Revista
Güemes, dirigida por Benita Campos
1, quien formó la "Asociación Pro-Patria", la que tenía por objetivo exaltar la Gesta Güemesiana.
Gabriel Monserrat
En este contexto, se
realizó un concurso musical patrocinado por la Revista en 1909 con la
intención de que el poema original del Tte. Gabriel Monserrat, titulado:
"Guerra de los Gauchos" (Cfr. Anexos I) tuviera música y pudiera ser
interpretado como Himno dedicado al héroe gaucho. En el certamen resultó
ganadora la obra musical compuesta por el maestro italiano Rafael
Baldassari. Esta versión fue ejecutada por primera vez el 12 de junio de
1910 en el teatro Victoria y cantada por el coro del Colegio Belgrano.
Los pocos datos que conoce mos de Rafael Baldassari, un italiano
cellista (1861-19??) nacido en Roma, son registrados por la Revista Güemes
al otorgársele el Premio, que consistía en Medalla de oro y diploma
alegórico en pergamino. Baldassari, quien se presentó al concurso con el
seudónimo de "Porteño", es definido en las páginas de la revista como
un "verdadero maestro en el arte de Verdi y de Donizzetti; reside en
Buenos Aires, donde vive modestamente, como sucede siempre a los
privilegiados de la cultura y del arte. Como un estímulo al compositor
afortunado, publicamos su retrato dando a la vez una reseña de los demás
trabajos que lleva publicados" (en revista Güemes , Nº 34, marzo de 1909, p.377).

Rafael Baldassari
"La Velada
Patriótica" de junio de 1910 realizada en el teatro Victoria, fue
organizada también por Benita Campos y las "Damas Vicentinas" de la
Parroquia La Candelaria. Se cantó el Himno "Guerra de los Gauchos" y se
destacaron las palabras de don David Saravia y las ofrendas florales de
doña Güemes de Latorre y Güemes de Arias.
Pero esta
investigación acerca del Himno a Güemes nos hace desembocar en un tema
poco conocido. La letra de este primer Himno o poema original de Gabriel
Monserrat, también llevó música de otro compositor. Existe una
partitura aprobada por el Ministerio de Educación y corresponde a 1918,
con música de Enea Verardini
2.

Poco sabemos del
maestro Baldassari, pero sin embargo hay más registros bibliográficos
del músico Enea Verardini, quien nació el 9 de octubre de 1863, en
Bolonia (Italia), donde se graduó de profesor de música y piano,
compositor y concertista de violín. En el año 1880 se trasladó a la
Argentina como primer violinista de la orquesta que actuó en el Teatro
Colón. En esa oportunidad conoció al Dr. Fernando Pampin, quien lo
invitó a radicarse en Corrientes designándolo Inspector de Música de las
escuelas provinciales. Como docente cumplió funciones en distintos
establecimientos de la ciudad: la Academia de Bellas Artes e Idiomas
'Josefina Contte', la Escuela Normal de Maestros 'José M. Estrada', la
Escuela Normal de Maestras 'Juan G. Pujol'y la Escuela Sarmiento; además
de brindar clases particulares.
Como músico ofreció
numerosos conciertos en el Teatro Oficial Juan de Vera, en los clubes
Social y el Progreso, en el cine teatro La Perla y en la inauguración de
la Mansión de Invierno de Empedrado. También en distintas localidades
del interior de nuestra provincia, en la provincia de Santa Fe y en
Capital Federal. Fue autor de innumerables composiciones musicales,
destacándose entre ellas el "Himno a Corrientes", con letra del teniente
primero Gabriel Monserrat. El mismo se estrenó el 25 de mayo de 1910,
en el Teatro Oficial Juan de Vera, en velada conmemorativa al centenario
de la Revolución de Mayo. Falleció el 13 de mayo de1929 en la ciudad de
Corrientes
3.
La música de la
partitura que constituye nuestro objeto de estudio y que se titula
"Himno a Güemes", de 1918, se inicia con una introducción en tempo
Maestoso, pasando a Piú Mosso y Agitato. Cuando comienza el canto la
partitura indica Marziale, es decir el ritmo de Marcha. Y todo revela
que hay coincidencia en la adaptación (Cfr. Anexos III), ya que el canto
comienza con la estrofa: "¡Escuchad! Hondo grito de guerra"., tal como
se canta hoy el mencionado himno en la versión cuya música se atribuye
al maestro Baldassari (Cfr. Anexos II).
Según se consigna en
la contratapa de la misma partitura, el compositor de la música de este
himno, Enea Verardini, es autor de muchísimas obras de gran
trascendencia en la misma época (Valses con letras en francés, canciones
en inglés, Two -Step, One Step, Tangos, Fox Trot, y otras Marchas, como
"Viva la Patria" con letra de Rafael Obligado, "Himno a Alem", "Himno a
Corrientes", con letra de Gabriel Monserrat
4, "Himno a Belgrano", "Himno a la Virgen de Itatí", con letra de Guido y Spano, etc.
También la revista
Güemes consigna que Verardini compuso, junto a Monserrat, el Himno a
Mitre, cuya letra reproduce íntegramente en el número dedicado al
"Centenario del nacimiento de Mitre", (Revista Güemes , Nº 58, junio de 1921, pp 728-730).
La presencia de
Monserrat en la Revista Güemes es frecuente desde los primeros años de
su creación, publicando poemas dedicados al jefe gaucho. Conocedor de la
historia argentina y de la gesta güemesiana no nos ha de sorprender que
el rasgo fundamental del este Himno inspirado en el poema de Monserrat
hace constante alusión al protagonismo de los gauchos en la guerra
independentista. Esto queda demostrado en la totalidad del poema, que
contiene estrofas como la siguiente:
De fragosas alturas sus armas
Bronco atruenan de día y de noche,
La osadía del gaucho en derroche
Dio gran fama a su altivo adalid;
Protegidos por sus guardamontes
Hábilmente en las frondas se escurren,
Y, a los llanos sagaces concurren,
¡A lancear a los hijos del Cid! 5
Recordemos que
durante las luchas de la emancipación, los gauchos se integraron a una
estrategia militar dirigida por el General Güemes y organizada sobre la
base de la guerra de guerrillas. Esta estructura se sostenía con el
esfuerzo de cualquier poblador en condiciones de tomar las armas
-pastores, arrieros, labradores, artesanos-, conformando un ejército que
se componía mayoritariamente de criollos y mestizos pero que también
incorporó a negros esclavos.
La táctica militar
inaugurada por Güemes significó la puesta en escena del tipo gaucho o
criollo como protagonista de las guerras independentistas. Esto se
reproduce en el resto de América del Sur, donde estas luchas generan
movilidad social. Así, las guerras de la emancipación tienden a producir
un grado de acercamiento entre los criollos y las clases populares, en
tanto la elite dirigente se ve obligada a valorar la valentía, el
lenguaje popular y las formas culturales del pueblo. En esta etapa, la
categoría de "gaucho" adquiere otro status social y los miembros de esta
clase son compensados por su tarea heroica. Dentro de la escala de
beneficios acordados por Güemes para los gauchos soldados, se encontraba
el "fuero gaucho", que consistía en el privilegio de no pagar los
arriendos de aquellas tierras abandonadas por dueños contrarios a los
ideales revolucionarios (Cfr. Pérez de Arévalo, 1979).
Por otro lado, la
idea del proyecto continental también está presente en el poema de
Monserrat, y ponemos como ejemplo una estrofa clave:
En la última vez que invadieron
Hiere a Güemes el plomo. y la vida
Al rendir por la Patria querida,
Entra a Lima triunfal San Martín.
Y Bolívar que vence hasta Quito
De Colombia en la armas al frente,
Tremolando su emblema luciente
Va al encuentro del gran paladín . 6
De este modo, la
lucha independentista y en especial la gran gesta güemesiana, que fuera
leída durante años como una defensa de intereses locales, se transforma
en una empresa de escala continental, en el que la que la América del
Sur adquiere su propia identidad frente al otro continente "europeo"
El soldado que triunfa en Europa
Que de lauros orló su oriflama,
Poco a poco perdió su alta fama
Que gozaba de gran guerreador.
De radiante diadema cegado:
"Vencedor el coloso del mundo" 7
Al medirse ante gaucho iracundo
Agraviado se siente en su honor . 8
Esta simbología
encaja con el ideario del momento en el que se escribe este poema (que
se propuso como letra del Himno) y también con la visión profética y
amplia de los generadores de una Independencia a nivel macro. Recordemos
los proyectos continentales de San Martín y Bolívar. Para Güemes,
estratega del plan sanmartiniano, el ideal patriótico estaba concebido
como un plan geo-político integral. Este diseño se articulaba a un
proceso que convocaba a los distintos sectores sociales con el fin de
realizar el proyecto de una libertad común para los países
sudamericanos.
Nos hemos aproximado
a la gesta güemesiana a través del análisis de la letra de un Himno
misteriosamente olvidado. Este poema surge casi un siglo después de la
muerte de Güemes, cuando ya los proyectos de una sudamérica libre han
perdido fuerza y se han constituido las modernas naciones.
Hacia principios del
siglo XX, cuando Güemes todavía era un ser olvidado por sus
comprovincianos y repudiado por la historia oficial, será Benita Campos
quien contribuya fundamentalmente al rescate de su figura. En un
contexto de sucesivas conquistas femeninas en el campo de la escritura,
la tarea de esta mujer marca un verdadero hito en la historia del
periodismo femenino. Así, l a revista
Güemes 9,
fundada y dirigida por Benita Campos fue merecedora de importantes
elogios, no solamente por parte de intelectuales del país, sino de
numerosos escritores latinoamericanos que colaboran en la publicación
quincenal, con notas históricas, sociales y literarias. Esto muestra que
la proyección de la revista también es continental (Cfr. Poderti,
2005).
De este modo, la
directora puso en marcha los dispositivos ideológicos que permitirán la
construcción de la imagen del guerrero como arquetipo del héroe gaucho
capaz de encarnar un principio de identidad regional que supere las
fronteras de las naciones recientemente trazadas. Es justo mencionar que
también d istintos estudios pioneros (Juan Martín Leguizamón, Bernardo
Frías) fueron los que contribuyeron a reforzar la imagen de estratega
militar y hábil político, facetas que se demuestran en el despliegue de
la táctica güemesiana integrada al plan emancipador de San Martín, cuyo
objetivo primordial era unificar a la América Hispana desde Lima hacia
el Sur.
Es importante
resaltar cómo las formas artísticas han contribuido a la estructuración
de las identidades regionales y nacionalidades, como algunos poemas,
canciones y, sobre todo, los himnos. Según Benedict Anderson, los himnos
y canciones patrias son conjuntos semánticos que pueden mutar en el
tiempo, re-simbolizando la idea de nación que se desea que los
ciudadanos imaginen (Cfr. Anderson, 1993: 200-217).
Este estudio plantea
un desafío para estudios más profundos sobre esta canción importante y
además, para realizar una restitución histórica al verdadero autor de la
música del Himno a Güemes. Si bien en 1909 la Revista dirigida por
Benita Campos premia la versión con música de Rafael Baldassari, en el
número 58 del año 1921 la misma revista publica el Poema "Guerra de los
Gauchos", Himno a Güemes, con música de Enea Verardini. Y además se hace
constar que este Himno ha sido "adoptado" por el Ministerio de
Instrucción Pública, como canto obligatorio en las escuelas normales del
país.
10
Todas estas
reflexiones invitan a una re-escritura de la historia desde la
perspectiva socio-cultural con intervención de la transdisciplina. Así,
la música, la literatura, las revistas culturales, las imágenes
pictóricas y las tradiciones significan documentos válidos que implican
un desafío constante en la tarea de la construcción de la
historiografía.
1
Benita Campos nació en Salta en 1882 y se recibió de maestra en la
Escuela Normal en 1901. Colaboradora de los diarios locales, como el
períódico
El Cívico, fundó y dirigió la revista
Güemes, en
la que plasmó su objetivo de resaltar el accionar de las figuras de los
principales héroes de la emancipación americana. Falleció el 26 de
agosto de 1925 en ejercicio de su labor docente. Benita Campos fue una
mujer de avanzada que rompió con los cánones tradicionales de principios
de siglo, en el que la mujer sólo debía ocupar el espacio del hogar y
de la familia, dejando a los hombres otros ámbitos de acción, como el
periodístico. Es loable la iniciativa de la directora de
Güemes ,
que va más allá de los condicionamientos de su tiempo y transgrede
aquellas fronteras entre el espacio femenino privado y el público. El
resultado es una revista de formas cuidadas no sólo en lo estético, sino
en la esencia misma, ya que intenta ser un vehículo de revalorización
de nuestra identidad regional, elevando las figuras del General Güemes y
de la escritora Juana Manuela Gorriti a un lugar nunca antes propuesto.
2
El original de la partitura fue adquirido con fondos del CONICET en una
librería de textos antiguos de San Telmo, Buenos Aires. Está en buen
estado de conservación y el moho no alcanzó a dañar los enormes folios
en los que están impresos los pentagramas con el arreglo musical de Enea
Verardini y el poema "Guerra de los Gauchos" de Gabriel Monserrat. El
texto fue publicado por: Imprenta Musical Ortelli, Belgrano 2847, Buenos
Aires. En la última foja de la partitura se explicita: "Sr. Inspector
General de Enseñanza del Ministerio de Instrucción Pública: Los Himnos a
Güemes y a Belgrano cuya aprobación se solicita en la nota adjunta, son
dos obras meritorias por la letra y la música que con verdad y
fielmente la interpreta con fluidez e inspiración. Su estructura
armónica es correcta y hay espontaneidad en su melodía de corte solemne y
marcial. La tesitura es más apropiada para alumnos del Curso Normal en
las Escuelas de Maestras. Con mucho agrado han de ser entonados sin duda
alguna en las Escuelas de la Nación. Por las consideraciones que
anteceden, opino que pueden ser aprobados los Himnos a Belgrano y a
Gúemes. Inspección 26 de diciembre de 1918. fdo. José Rosendo Bavio.
Buenos Aires 28 de
diciembre de 1928, vuelva a la Inspección General de Enseñanza para que
se sirva tener en cuenta las presentes obras al efectuar la selección de
los cantos escolares, conforme a la resolución de fecha 8 de octubre,
comunicada por circular Nº 36 de este Ministerio. Fdo. Salinas.
Hay un sello del Ministerio de Instrucción Pública."
3 La biografía de Enea Verardini ha sido consultada en el Diario
El Litoral de Corrientes, Miércoles, del Martes, 02 de Enero de 2007 .
4Cfr.
Reunión LXXXVI, 9ª Sesión Ordinaria del 1º de julio de 2003, de la
Honorable Cámara de Diputados Provincia de Corrientes, Sistema de
Ordenes del Día de la Prosecretaria. A hs. 17: 00: Asuntos Entrados,
Comunicaciones Particulares, para conocimiento: 2.- Expte. 1553: Sr.
Alberto Romero remite documentación respecto al "Himno de Corrientes",
compuesto por Don Enea Verardini y Tte. 1º Gabriel Monserrat, estrenado
el 9 de julio de 1916 en el Teatro Juan de Vera. 2rme solicitado por o
5Cfr. Anexos I. Estrofa VIII.
6Cfr. Anexos I. Estrofa XIII.
7En este contexto, la metáfora "coloso del mundo" de Monserrat se refiere, indudablemente, a Napoleón Bonaparte.
8Cfr. Anexos I. Estrofa IX.
9La
colección de la revista fue relevada en el Archivo Histórico de Salta y
objeto de numerosos estudios por la autora de este trabajo.
10
En este voluminoso número del año 1921, realizado en homenaje a los
cien años de la muerte del héroe Gaucho, se incluye una imagen del
famoso cuadro que representa la muerte de Güemes, pintado por Alice,
junto a un artículo que peticiona la construcción de un monumento al
Inca Manco Capac.
scuchad, hondo grito de guerra
Hiende el aire vibrando cual trueno.
Desde Salta a Yavi en su seno.
Que hace al gaucho patriota indignar.
Y cual recio huracán que se agita
Estruendoso en carrera gigante
Así corre aquel pueblo arrogante
De opresores la Patria librar.
Gloria eterna a los Gauchos Famosos,
Que al triunfar en la lid sin cuartel;
Coronaron la Patria orgullosa
De radiante y sublime laurel
Letra Gabriel Monserrat
Música de
Enea Verardini
BIBLIOGRAFÍA
ANDERSON, Benedict, 1993, Comunidades imaginadas. Reflexiones sobre el origen y difusión del nacionalismo , México: Fondo de Cultura Económica.
CAMPOS, Benita (Directora), 1907-1924, Güemes , Revista Literaria y Social , Salta.
FRÍAS, Bernardo, 1971-1973, Historia del General Martín Güemes y de la Provincia de Salta, o sea de la Independencia Argentina , Buenos Aires: Depalma.
PODERTI, Alicia, 1999, "Martín Miguel de Güemes y el combate de las pasiones", en el libro Historias de Caudillos Argentinos ,
Buenos Aires: Alfaguara, Taurus, Aguilar, Altea. Tomo coordinado por
Jorge Lafforgue con prólogo de Tulio Halperín Donghi. Quinta Edición
(Pocket) 2002, Buenos Aires: Suma de Letras Argentinas, colección Punto
de Lectura.
----------------------, 2001, " Martín
Miguel de Güemes. Fisonomías históricas y ficcionales", ponencia del U
NDÉCIMO CONGRESO NACIONAL Y REGIONAL DE HISTORIA ARGENTINA, organizado
por la Academia Nacional de la Historia, Córdoba, 20 al 22 de septiembre
de 2001.
---------------------, 2005, De Güemes a Perón. Revistas culturales y periodismo en Argentina , Buenos Aires: Editorial Nueva Generación.
ANEXOS:
- Himno a Güemes, versión de Gabriel Monserrat y Enea Verardini (1918).
Inspirado en el poema "La guerra de
los gauchos", dedicado por Gabriel Monserrat a la distinguida escritora
salteña Sta. Benita Campos.
I
Por Caminos del Sur de Bolivia
Marcha ardiente la hispánica tropa
Que ha vencido a famosas de Europa,
Se ve el sol en sus armas brillar,
Inflamada de grande arrogancia
A los aires tremola pendones
Y el tropel con belígeros sones
Hace el suelo doquier retemblar.
II
¡Ellos son! . ¿No los veis como avanzan?
Que será de la Patria querida
Ante empuje de tropa aguerrida
Que ha ceñido su lauro inmortal
¿Qué ha de ser de ese pueblo de Salta
Sin hazañas, sin brillo y sin armas,
Doblará la cerviz entre alarmas
A su paso glorioso y triunfal?
III
¡Escuchad!... Hondo grito de guerra
Hiende el aire vibrando cual trueno;
Desde Salta a Yaví en su seno
Que hace al gaucho patriota indignar:
Y cual recio huracán que se agita
Estruendoso en carrera gigante,
Así, corre aquel pueblo arrogante,
De opresores la patria a librar.
IV
¿A las armas! Atruena en los valles,
Y se ven agruparse guerreros
Reluciendo en sus diestras aceros;
¡Qué de Güemes acoge el clamor!
Y estirando sus potros el cuello
De ancha crin que el violento aire azota,
Se repliega entusiasta el patriota
Acosando al soberbio invasor.
V
¡A las armas! El ínclito Güemes
Como Alcides los bravos incita,
Su corcel desfogado se agita,
¡Ha encendido la lid por doquier!
Y no queda retazo de tierra
Sin que el chuzo del gaucho que hostiga,
No lo encharque de sangre enemiga
Que enrojezca humeando al correr.
VI
Humahuaca, Jujuy, San Pedrito,
Chicoana, El Rosario y Tilcara,
Abra Pampa y en donde estampara
Con soberbia su planta el audaz;
Le circunda esa gaucha mesnada,
Semejando en acecho una tromba
Que al caer de improviso cual bomba
Cien trofeos levanta fugaz.
VII
De fragosas alturas sus armas
Bronco atruenan de día y de noche,
La osadía del gaucho en derroche
Dio gran fama a su altivo adalid;
Protegidos por sus guardamontes
Hábilmente en las frondas se escurren,
Y, a los llanos sagaces concurren,
¡A lancear a los hijos del Cid!
VIII
¡Fue la lucha feroz!... Tiradores
Guarecidos en selvas agrestes,
Denodados batían las huestes,
Sus columnas haciendo ralear.
Por doquiera El Centauro Gloriosos
Enseñó a La Serna el Presunto,
Que ese gaucho era un vivo trasunto
Del patriota argentino al lidiar.
IX
El soldado que triunfa en Europa
Que de lauros orló su oriflama,
Poco a poco perdió su alta fama
Que gozaba de gran guerreador.
De radiante diadema cegado:
"Vencedor el coloso del mundo"
Al medirse ante gaucho iracundo
Agraviado se siente en su honor.
X
Y su hueste diezmada en su avance,
Se detiene impotente y deshecha;
Su arrogancia quedaba maltrecha
No pudiendo a ese pueblo humillar.
¿Dónde están su braveza y pericia
Y el laurel cuyas sienes enjoya,
Si fue Salta, novísima Troya,
Y les vio el San Bernardo cejar?
XI
Sí; mirad, cual retorna burlado
Tanto heroico soldado de España
Perseguido entre selva o maraña,
Por doquiera dejado en tendal:
Su bagaje, sus muertos y equipos,
Sus cureñas, y débiles brutos
Que al morir de cansancio o de enjutos,
Les desgarra el sangriento puñal.
XII
Con su lazo trenzado en la liza
Nuestro criollo a una voz de la raza,
En su audacia, realistas enlaza,
Y doblar se les ve la cerviz.
Y la Historia de bellos ojazos
Al saber que el león ya se humilla
Apacible escribió de rodilla
Ricas fojas de un áureo matiz.
XIII
En la última vez que invadieron
Hiere a Güemes el plomo. y la vida
Al rendir por la Patria querida,
Entra a Lima triunfal San Martín.
Y Bolívar que vence hasta Quito
De Colombia en la armas al frente,
Tremolando su emblema luciente
Va al encuentro del gran paladín.
XIV
Los señores del cetro no vieron
Que el Supremo a los hombres le plugo
Quebrantaran de oprobio su yugo,
En honor de la sacra igualdad:
Que perdiera la causa patriota
Imponiendo el poder fuera mengua,
Y oprimir era en vano la lengua
Cuando el pecho grabó: ¡LIBERTAD!
XV
Vieron solo, asombrados los reyes,
Cuando el Sol descendiendo los Andes
Coronaba con su oro a los grandes,
Al volar una airosa vestal:
Que agitando su enseña celeste,
A ese Sol le arrancó un áureo rayo
Y escribió: ¡Gloria al pueblo de Mayo!
En la frente del cielo triunfal.
CORO
¡Gloria Eterna a los gauchos famosos
Que al triunfar en la lid sin cuartel,
Coronaron la Patria orgullosos
De radiante y sublime laurel!
SALTA
(Soliloquio)
XVI
Es mi túnica blanca y celeste,
Verde lauro mi frente corona,
Ya mi alma tan solo ambiciona
Hollar sendas de paz y de amor.
A través de los níveos encajes
Este pecho entusiástico late
Y mi brazo en las gestas combate,
En mi afán de progreso y Labor.
XVII
Yo soy Salta, la invicta amazona,
Que en la hazaña viril de Febrero,
En la historia esculpí con mi acero
Una foja de espléndida luz;
Con mi brida impetuosa al realista
Humillé su cerviz en el llano
Y rindióse al virtuoso Belgrano
En el campo inmortal de la Cruz.
XVIII
Yo soy Salta la Esparta del Norte,
Gran baluarte yo fui en lejanías,
Se vio allí estrellar tiranías
Cual en rocas las olas del mar
¡Mis augustas hermanas ondearon
En los Andes la sacra bandera
Bajo el Sol que en su altura hechicera
Fue su imagen, de amor a estampar!...
XIX
Mientras siembran ruidosas victorias
En su lidia gigante y homérica
Por salvar de su yugo a la América,
Me lancé con mi brioso corcel.
¡Fulgurando mi acero, al realista
Le trazó en la frontera una marca.
San Martín va al Perú. desembarca,
Y la Gloria me ciñe un laurel!
XX
Yo soy madre de insignes patriotas,
De un varón que Belgrano retempla,
Y entusiasta la Patria contempla
A mi Güemes, ideal paladín.
Que aún más grande y feliz que Leonidas,
Clamoroso la bóveda atruena;
Y alcanzando la raya. sofrena
Su pegaso que agita la crín.
XXI
Yo soy Salta la egregia heroína,
Que cual sol resplandece en la historia;
Embrazando el escudo de gloria
Y esgrimiendo la espada triunfal.
¡Soy la altiva y gallarda provincia,
La de insigne y soberbio pasado,
La que otrora a la Patria ha ofrendado
Fojas de oro en su lidia inmortal!
TRIUNFAL
En mi sien que véis erguir,
Me envanezco yo al ceñir
Este fúlgido laurel
De mi Güemes, el campeón
Que otro tiempo en su corcel
Recibió de galardón
De la augusta Libertad
Por su grande heroicidad;
Mientras suelta en su bridón
La mesnada brava y fiel
En magnífico tropel
Vitoreaba a la deidad.
Es mi orgullo este joyel,
Simboliza mi lealtad;
Es mi premio de virtud,
Un recuerdo de otra edad,
¡A mis héroes gratitud,
prez, y excelsa majestad!
Material complementario:
1: Copia facsimilar de la partitura original del Himno a Güemes, letra de Gabriel Monserrat y música de Enea Verardini (1918).
2. Interpretación de la partitura
original, música del compositor Enea Verardini (1918), que coincide con
la versión abreviada que hoy se canta (Estrofa III y Coro).