lunes, 25 de febrero de 2013
domingo, 24 de febrero de 2013
EMPANADAS SALTEÑAS
Un clásico de domingo para muchas familias salteñas , compartir unas exquisitas empanadas. Les dejamos una receta para que se animen a hacerlas en casa , sino la invitación es salir a probarlas en los diferentes locales gastronómicos de nuestra hermosa ciudad.
EMPANADAS SALTEÑAS
Ingredientes:
Para la Masa :
1 kg.Harina
1 kg. Grasa de pella (ver varios)
Para el relleno
1 1/2 kg. Sobaco (Carne magra)
8 huevos
1 cebolla
2 papas medianas
1 Atado de cebolla verde
Sal, comino, pimentón
Preparación:
Masa:
Pasos previos: Se acostumbra a preparar el relleno( recao) la noche anterior a la elaboración de las empanadas
En una taza (tamaño te) preparar una salmuera con agua caliente. Disponer de un recipiente para derretir la grasa.
Sobre una mesa (preferentemente de madera) colocar el kilo de harina en forma de corona añadir parte del agua y la grasa derretida. Comenzar a integrar los ingredientes, añadiendo de a poco el resto del agua. Formar una masa de consistencia más bien blanda, dejar reposar media hora tapada con un lienzo.
Se pueden tomar pequeños pedacitos de masa, armar unos bollitos y estirar en forma de medallones y se rellenan con el recao o relleno
Sugerencia practica Estirar un rectángulo de masa a 2 mm. de espesor y cortar con molde de 10-12 cm. de diámetro los discos
RELLENO:
Colocar en una cacerola (preferentemente de hierro), 5 cucharadas de grasa pella hasta que se derrita, agregar la cebolla en cabeza, finamente picada, dorar unos momentos y poner la carne (picada a mano y pasada por agua hirviendo). Condimentar con sal, comino y pimentón. Agregar un chorro de agua fría y retirar del fuego. Mezclar las papas picadas y cocidas. Poner en un recipiente y dejar enfriar. Colocar encima cebolla verde finamente picada y los huevos duros (picados chicos).
Sobre cada uno de los discos de masa colocar 1 o 1 ½ cucharada de relleno , juntar los extremos y “repulgar”.
Disponer una cacerola o sartén con grasa pella, abundante y muy caliente, para evitar se impregnen
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
sábado, 23 de febrero de 2013
asadito
Sugerencia para fin de semana , para compartir con amigos , un rico asadito , en esta oportunidad Vacio al Asador:
INGREDIENTES
Vacío al asador
Vacío grande 1
Agua 2 l
Sal gruesa 60 g
Ajos 4 dientes
Laurel 2 hojas
Ensalada rusa
Tomates grandes 8
Sal c/n
Azúcar c/n
Papas 4
Zanahorias 4
Agua c/n
Arvejas frescas peladas 300 g
Huevos duros 4
Perejil c/n
Dijonesa
Yemas 2
Mostaza de Dijon 1 cda ( si no conseguís podes utilizar mostaza común)
Limón 1
Sal c/n
Aceite de oliva c/n
Chimichurri
Agua 1 l
Sal 50 g
Romero 1 rama
Orégano 30 g
Ají molido 15 g
Vinagre de vino 100 cc
Hierbas frescas c/n
Aceite de maíz 100 cc
PROCEDIMIENTO
Vacío al asador
Retirar la grasa gruesa del lado de la membrana.
Colocar el vacío en el asador.
Cocinar primero del lado de la grasa.
Preparar una salmuera con el resto de los ingredientes.
Rociar la carne con salmuera durante toda la cocción.
Ensalada rusa
Cortar la parte superior de los tomates y ahuecar.
Colocar sal y azúcar y dejar reposar, para que pierdan líquido.
Pelar y cortar las papas y las zanahorias en cubos.
Cocinar los vegetales, por separado, en abundante agua con sal.
Colocar los vegetales cocidos en un bol, agregarlas arvejas, el huevo duro cortado en cuartos y condimentar con perejil picado y con la dijonesa.
Rellenar los tomates con la ensalada rusa.
Dijonesa
Mezclar todos los ingredientes y colocar, por último, el aceite en forma de hilo. Batir bien hasta formar una mayonesa.
Chimichurri
Utilizar como base 30 cc de una salmuera hecha con el agua, la sal y el romero. Esta base puede conservarse en la heladera de 3 a 4 semanas.
Al momento de servir, incorporar el resto de los ingredientes, dejando para el final, las hierbas frescas y el aceite.
Por: Ariel Rodríguez Palacios
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
martes, 19 de febrero de 2013
Dulce de cuaresmillo
Dulce de cuaresmillo : lo probaron ?? Si estas en Salta en esta época no dejes pasar la oportunidad!!
El cuaresmillo es una variedad de durazno o melocotón pequeño, muy sabroso, que toma su nombre de su época de cosecha, la cuaresma. Con él se elaboran riquísimos dulces salteños.
Ingredientes
• 1 kg de cuaresmillos
• 700 g de azúcar
• ½ l de agua
Preparación
Pelar los cuaresmillos y, con el azúcar, hacer un almíbar e introducir los frutos.
Cocinar hasta que estén tiernos y el almíbar tome punto.
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
guiso de arroz
Hoy el día esta ideal para guiso de arroz!!!
Que opinan?
Les dejamos la receta...
Ingredientes
- ½ kg. de cuadril o tapa de asado
- 3 pocillos de arroz
- 1 cebolla
- 1 ají rojo
- 2 dientes de ajo
- 1 lata de tomates peritas
Preparación
Picar el ajo, la cebolla y el ají. Cortar la carne en cubos. Poner a hervir una pava con agua. En una sartén grande con aceite de oliva, poner la carne condimentada con sal, pimienta, orégano y ají molido. Saltar la carne 5 minutos. Agregar la cebolla, el ajo y el ají y saltar todo otros 5 minutos. Agregar el arroz y saltar otros 5 minutos. Agregar los tomates pisados y agregar sal, pimienta, orégano y ají molido. Bajar el fuego a mínimo. Poner el agua hirviendo hasta que tape todo y revolver con cuchara de madera hasta que el arroz este listo. Agregar agua las
veces que sea necesario.
FUENTE: http://cocinadelmundo.com/ receta-Guiso-de-arroz
Uníte a gente que esta orgullosa de su origen
http://www.facebook.com/ razafolklorica
Empanadas de Atún
Fresco medio día en la Ciudad de Salta , queremos compartir con uds. la receta del día, algo saludable y porque no para la época de Cuaresma. Deliciosas empanadas de atún:
Empanadas de Atún
INGREDIENTES
Masa
Harina de trigo 000 700 g
Manteca 160 g
Aceite de maíz 5 cdas
Yemas 2
Sal y pimienta c/n
Leche c/n
Relleno
Cebolla 2
Ajo 1 diente
Ají morrón 1
Atún en aceite 400 g
Huevos duros 2
Salsa golf 2 cdas
Sal y pimienta c/n
Orégano c/n
Ají molido c/n
PROCEDIMIENTO
Masa
Colocar en el vaso de la procesadora la harina, la manteca blanda, el aceite, las yemas, los condimentos y la leche para formar una masa tierna y lisa.
Retirar y dejar reposar.
Relleno
Picar las cebollas, el ajo y el pimiento cocinar en su propio jugo en microondas tapado 4 minutos en máximo.
Retirar y agregar el atún escurrido, los huevos duros picados, la salsa golf, la sal, la pimienta, el orégano y el ají molido. Reservar.
Armado
Estirar la masa, cortar círculos de 8 cm de diámetro, rellenar y cerrarlas presionando con un tenedor los bordes.
Acomodarlas en placas de horno enmantecadas, pintarlas con huevo batido y hornearlas a 180 ºC durante 20 minutos aproximadamente.
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
sábado, 16 de febrero de 2013
pollo a la cerveza.
Llego el fin de semana. Les dejamos una alternativa muy rica para preparar para el almuerzo o cena de este día. Un rico pollo a la cerveza.
Pollo a la cerveza (en disco de arado o paila)
Ingredientes:
1 pollo
sal entre fina
1 kl de cebolla
2 pimientos rojos
1 pimiento verde
6 dientes de ajo
1/2 taza de aceite
pimienta negra
2 cdtas orégano
1 lt. cerveza rubia
Preparación
Retirar la piel y grasa del pollo; dividir en 8, salar a gusto.
Cortar la cebolla en juliana, los pimientos en tiras, picar los ajos, calentar el disco, verter el aceite, incorporar las presas de pollo, dorarlas rotandolas cada tanto Añadir los pimientos, ajo y cebollas.
Cuando esto suelte el jugo sazonar a gusto con pimienta, perfumar con orégano.
Bañar con la cerveza revolver, cocinar hasta que el pollo esté a punto, y el líquido se reduzca casi por completo.
Nota: se puede sustituir la paila o disco , por un WOK
Pollo a la cerveza (en disco de arado o paila)
Ingredientes:
1 pollo
sal entre fina
1 kl de cebolla
2 pimientos rojos
1 pimiento verde
6 dientes de ajo
1/2 taza de aceite
pimienta negra
2 cdtas orégano
1 lt. cerveza rubia
Preparación
Retirar la piel y grasa del pollo; dividir en 8, salar a gusto.
Cortar la cebolla en juliana, los pimientos en tiras, picar los ajos, calentar el disco, verter el aceite, incorporar las presas de pollo, dorarlas rotandolas cada tanto Añadir los pimientos, ajo y cebollas.
Cuando esto suelte el jugo sazonar a gusto con pimienta, perfumar con orégano.
Bañar con la cerveza revolver, cocinar hasta que el pollo esté a punto, y el líquido se reduzca casi por completo.
Nota: se puede sustituir la paila o disco , por un WOK
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
jueves, 7 de febrero de 2013
miércoles, 6 de febrero de 2013
GUASCHALOCRO
GUASCHALOCRO
Ingredientes:
10 choclos frescos (desgranados)
1/2 kg. de zapallo criollo
1/2 kg. de queperi
2 batatas
Sal, comino, pimentón, ají (opcional), cebolla en cabeza, cebolla de verdeo, grasa pella, agua.
Preparación:
Colocar en una cacerola grande dos cucharadas de grasa pella fría y dejar derretir, añadir la cebolla en cabeza, finamente picada, dejar dorar; agregar una cucharada de sal, el comino, ají (si se desea) y el pimentón, mientras integra todo incluir dos litros de agua hirviendo. Inmediatamente agregar el choclo (cortado de la mazorca con cuchillo) y 1/4 de zapallo en trozos. Dejar hervir una hora, agregar el queperi cortado en trozos pequeños. Cocinar media hora más; agregar las batatas y el resto del zapallo en trozos. Dejar al fuego otra medía hora, removiendo continuamente.
Sugerencia: puede agregar panceta ahumada cortada en trozos juntamente con la carne. En cada plato, se coloca cebolla de verdeo finamente picada.
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
martes, 5 de febrero de 2013
Pastel de novios
Compartimos con uds una receta del norte , seguramente la conocen: Pastel de novios
NOS GUSTARÍA QUE ESCRIBAN SI TIENEN ALGUNA RECETA EN PARTICULAR DEL NORTE O DE ARGENTINA.
Pastel de novios
Ingredientes (para 1 asadera mediana, 8 personas)
Masa:
• ½ kg de harina 0000
• 125 g de almidón de maíz
• 175 g de azúcar
• 200 g de grasa de cerdo (o 150 g de manteca)
• 3 yemas (guardar las 3 claras para la cobertura)
• 1 huevo entero
• ½ cucharadita de polvo de hornear
• ½ copita de oporto
Relleno:
• ½ kg de pollo (gallina gorda o un pollo medio viejo) o
matambre
• 125 g de duraznos o pelones (pueden ser desecados o fruta
fresca)
• 100 g de ciruela desecada
• 100 g de pasas de uva
• 150 g de azúcar
• 2 ramitas de canela o 25 g de canela en polvo
• 2 clavos de olor
Preparación
Masa:
Tamizar la harina, el almidón de maíz y el polvo de hornear.
Luego agregar el azúcar. Disponer todos los ingredientes mezclados en forma de corona en la mesa bien limpia. Hacer un
hueco en el medio y ahí agregarle el huevo, las yemas, la grasa,
un poco del oporto y amasar agregando de a poco la harina;
para lograr que sea más húmeda agregar el resto del oporto. La
masa estará lista cuando no se pegue en la mesa. Tapar y dejar
reposar hasta que se termina de hacer el relleno.
Relleno:
La noche anterior, poner en remojo las frutas desecadas en agua.
Hervir el pollo en agua (puede ser también una gallina vieja o
un gallo), cuando esté bien cocido, sacar de la olla y dejar enfriar. Luego quitarle la piel y desmenuzar en tiritas, a lo largo
(descartar el caldo de esta cocción).
En una olla poner las frutas remojadas y los duraznos, la canela, el clavo de olor, el azúcar y el pollo. Agregar agua hasta
cubrir estos ingredientes y hervir. Revolver durante una hora,
aproximadamente, con cuchara de madera. El punto de la preparación será una pasta espesa (cuando ya no tenga gusto a
pollo y tampoco se le note), sin sobrenadante, tipo jalea, de
color castaño. Dejar enfriar.
Cocción:
Preparar una asadera mediana, enmantecada y enharinada.
Separar la masa en dos partes, estirar una parte y cubrir el piso
de la asadera, agregarle el relleno. Estirar la masa restante y cubrir. Llevar al horno (suave, no más de 150º) hasta que se dore.
Batir las claras que guardamos de la masa y hacer un merengue
a punto nieve. Cuando está la preparación lista, agregamos el
merengue, cubriendo toda la superficie del pastel y colocar en
el horno de nuevo hasta que el merengue se dore.
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
sábado, 2 de febrero de 2013
sugerencia para tirar en la parrilla
LLego el fin de semana , porque no compartir un rico asado con amigos acompañado de un muy buen Vino Tinto de Bodegas Salteñas??
Les dejamos una sugerencia para tirar en la parrilla:
Ingredientes
Carne de vaca, preferentemente cuadril o lomo, 750 g
Cebollas, 2
Morrón colorado 1 Morron verde 1
Panceta ahumada, 300 g
Tomates: 2
Elaboración
- Desgrasar muy bien la carne.
- Cortarla en cubos de 3 cm. de lado aproximadamente.
- Retirar el cuero de la panceta y cortarla en pedacitos de 3 cm. de lado y 1 cm. de espesor.
- Pelar las cebollas y cortarlas en trozos similares a los de la panceta.
- Quitar las semillas y nervaduras del ají morrón y cortarlo como a la cebolla.
- Cortar en cubitos o pedacitos de 3 cm los tomates.
- Ir pinchando en los palillos de brochette los ingredientes en el siguiente orden: , carne, panceta, tomate, cebolla, morron y así sucesivamente hasta completar el palillo de brochette, cuidando de dejar unos 5 cm. en la parte superior para poder sostenerla y servirla.
- Colocar las brochettes a asar en horno de moderado a caliente, sobre una rejilla y abajo una asadera..
- Cuando ya está dorada la parte inferior se da vuelta y se sala sólo la superficie que quedó arriba (la que ya está cocinada), esto para que la carne de la brochette no pierda sus jugos.
- Cuando la carne esté dorada de ambos lados retirar.
- Servir chimichurri en bol aparte para que cada comensal se sirva a gusto.
- Se puede acompañar con papas al horno, ensalada verde, papas al plomo, puré de papas, papas fritas, etc.
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
Chimichurri
Como no podía faltar para acompañar un buen asado. , nuestro clásico BIEN ARGENTINO!! Chimichurri
Ingredientes para preparar Chimichurri Clásico
Ingredientes líquidos: 1/2 vaso de aceite para ensalada, 1 vaso de agua tibia, 1 vaso de vinagre o 1/ vaso de vinagre y 1/2 de vino.
Vegetales: 1 pimiento morrón chico finamente picado, 1 tomate perita en cubitos pequeños, 1 cebolla de verdeo cortadísima, 1 cucharada de perejil picado, 2 dientes de ajo picado.
Especias: 1 cucharadita de pimentón dulce o picante, 1 cucharadita de ají molido dulce o picante, 2 hojas de laurel picadas, 1 cucharadita de orégano, sal.
Escoja una botella en donde puedan introducirse los ingredientes que van picados y solamente a mano, los líquidos, las especias y la sal. Deberá quedar algo saladito. Hacer macerar doce horas batiendo ocasionalmente el contenido. La botella se cierra con un corcho al cual se le han hecho dos ranuras para que salga la salsa. Las variaciones o sustituciones que se pueden introducir a este receta cuentan con las preferencias del asador por un ingrediente u otro.
Libellés :
Secretaria de Turismo y Cultura
viernes, 1 de febrero de 2013
LAS “VIEJAS” CARRETAS.
LAS “VIEJAS” CARRETAS.
Abriendo huellas en la tierra virgen con sus pesadas ruedas de madera maciza, las entoldados carretas, semejaban “gliptodontes” que avanzaban pesadamente abriendo las rutas del futuro.
Picaneando los bueyes cuando era necesario, ya sea sentado en el pértigo, sobre el yugo, desde adentro del vehículo o de a pié, o a caballo, el carretero vigilaba la marcha de la carreta.
Las primeras comenzaron a circular por el camino del Alto Perú durante el gobierno de Juan Ramírez de Velazco (1595-1597) quien como lo informó en una carta al rey, al observar que desde cuarenta leguas al sur de Potosí podía marcharse a Buenos Aires por caminos de ruedas, decidió armar 40 carretas, cada una tirada por seis bueyes y destinadas a servir a la comunicación y comercio en esas dilatadas regiones.
El centro principal de construcción fue Tucumán, cuyos bosques proveían abundante madera para tal fin. Esos enormes y pesados vehículos, calificados como navíos de las pampas, se desplazaban en forma lenta pero segura por los campos desiertos. Formaban tropas integradas por diez o más carretas de Buenos Aires a Salta o viceversa, el resto del trayecto se hacía a lomo de mula. La enorme travesía de 1600 kilómetros de una ciudad a otra, cubierta por 36 postas, duraba aproximadamente unos tres meses.
La principal dificultad que debían enfrentar las tropas de carretas en su desplazamiento eran los ríos, ya que no existían puentes en el trayecto, salvo algunos en la proximidad de la ciudad de Buenos Aires. El más antiguo fue construido sobre el río Luján en 1755 y el llamado Puente Márquez fue levantado en 1773, sobre el río Reconquista en el paraje denominado Paso del Rey, donde se cobraba un peaje de un real por carreta cargada.
¡Y pensar que creemos a los peajes un invento moderno!
Poco tiempo después también la provincia de Mendoza encaró la construcción de carretas, no llevaban ni un trozo de hierro, eran madera, cuero y junco o totora, según en el lugar que se fabricaran. Podían llevar hasta 2.500 kilogramos de carga.
Cueros, lanas, muebles, personas y hasta familias enteras eran transportadas por los caminos de la pampa.
La expedición más grande que se tiene noticias fue la que se preparó durante el gobierno del virrey Vértiz con el propósito de traer sal de las Salinas Grandes (en territorio ocupado por los indios). Este producto era imprescindible para los saladeros y la sal que venía de Cádiz, España era carísima.
Las expediciones con ese destino comenzaron en 1716 y se repitieron periódicamente, pero la expedición que nos ocupa se realizó en 1778 y estaba formada por 600 carretas con sus respectivos carreteros, 12.000 bueyes y 400 oficiales y soldados del cuerpo de Blandengues.
Una cuenta simple: si una carreta desde su final hasta el cuerno del buey puntero mide unos 10 metros de largo, 600 carretas hacen un total de 6 kilómetros de expedición...
¿Qué tal? ¿Qué indio se atrevería a atacar una tropa así?
¡Hasta que las velas no ardan!
En la ciudad de Buenos Aires el principal lugar de estadía de las carretas era la Plaza 11 de Setiembre (hoy Plaza Once). Allí cientos de carretas se reunían ya descargando su mercadería o esperando la nueva carga. Si bien muchos carreteros viajaban con sus mujeres, inventores de las primeras casas rodantes, otros, en gran cantidad también, lo hacían solos y habiendo tanto gaucho libre y sin compromiso, no faltaba el vivo que en una de esas carretas hacía trabajar a alguna china en la profesión más vieja del mundo. Como nadie tenía reloj para controlar el tiempo que el cliente pasaba dentro de la carreta, este antepasado de los actuales caficios cortaba con su cuchillo velas de tres tamaños diferentes y el cliente subía a la carreta, con la obligación de mantenerla prendida durante su estadía, con la vela del tamaño según el dinero que había puesto y debía bajar cuando ésta se consumía.
Allí se acuñó el famoso refrán o mejor dicho criollo de: hasta que las velas no ardan.
En la Foto: “Carreta y Carreteros”. Escultura en madera de cedro lustrada. En venta.
Abriendo huellas en la tierra virgen con sus pesadas ruedas de madera maciza, las entoldados carretas, semejaban “gliptodontes” que avanzaban pesadamente abriendo las rutas del futuro.
Picaneando los bueyes cuando era necesario, ya sea sentado en el pértigo, sobre el yugo, desde adentro del vehículo o de a pié, o a caballo, el carretero vigilaba la marcha de la carreta.
Las primeras comenzaron a circular por el camino del Alto Perú durante el gobierno de Juan Ramírez de Velazco (1595-1597) quien como lo informó en una carta al rey, al observar que desde cuarenta leguas al sur de Potosí podía marcharse a Buenos Aires por caminos de ruedas, decidió armar 40 carretas, cada una tirada por seis bueyes y destinadas a servir a la comunicación y comercio en esas dilatadas regiones.
El centro principal de construcción fue Tucumán, cuyos bosques proveían abundante madera para tal fin. Esos enormes y pesados vehículos, calificados como navíos de las pampas, se desplazaban en forma lenta pero segura por los campos desiertos. Formaban tropas integradas por diez o más carretas de Buenos Aires a Salta o viceversa, el resto del trayecto se hacía a lomo de mula. La enorme travesía de 1600 kilómetros de una ciudad a otra, cubierta por 36 postas, duraba aproximadamente unos tres meses.
La principal dificultad que debían enfrentar las tropas de carretas en su desplazamiento eran los ríos, ya que no existían puentes en el trayecto, salvo algunos en la proximidad de la ciudad de Buenos Aires. El más antiguo fue construido sobre el río Luján en 1755 y el llamado Puente Márquez fue levantado en 1773, sobre el río Reconquista en el paraje denominado Paso del Rey, donde se cobraba un peaje de un real por carreta cargada.
¡Y pensar que creemos a los peajes un invento moderno!
Poco tiempo después también la provincia de Mendoza encaró la construcción de carretas, no llevaban ni un trozo de hierro, eran madera, cuero y junco o totora, según en el lugar que se fabricaran. Podían llevar hasta 2.500 kilogramos de carga.
Cueros, lanas, muebles, personas y hasta familias enteras eran transportadas por los caminos de la pampa.
La expedición más grande que se tiene noticias fue la que se preparó durante el gobierno del virrey Vértiz con el propósito de traer sal de las Salinas Grandes (en territorio ocupado por los indios). Este producto era imprescindible para los saladeros y la sal que venía de Cádiz, España era carísima.
Las expediciones con ese destino comenzaron en 1716 y se repitieron periódicamente, pero la expedición que nos ocupa se realizó en 1778 y estaba formada por 600 carretas con sus respectivos carreteros, 12.000 bueyes y 400 oficiales y soldados del cuerpo de Blandengues.
Una cuenta simple: si una carreta desde su final hasta el cuerno del buey puntero mide unos 10 metros de largo, 600 carretas hacen un total de 6 kilómetros de expedición...
¿Qué tal? ¿Qué indio se atrevería a atacar una tropa así?
¡Hasta que las velas no ardan!
En la ciudad de Buenos Aires el principal lugar de estadía de las carretas era la Plaza 11 de Setiembre (hoy Plaza Once). Allí cientos de carretas se reunían ya descargando su mercadería o esperando la nueva carga. Si bien muchos carreteros viajaban con sus mujeres, inventores de las primeras casas rodantes, otros, en gran cantidad también, lo hacían solos y habiendo tanto gaucho libre y sin compromiso, no faltaba el vivo que en una de esas carretas hacía trabajar a alguna china en la profesión más vieja del mundo. Como nadie tenía reloj para controlar el tiempo que el cliente pasaba dentro de la carreta, este antepasado de los actuales caficios cortaba con su cuchillo velas de tres tamaños diferentes y el cliente subía a la carreta, con la obligación de mantenerla prendida durante su estadía, con la vela del tamaño según el dinero que había puesto y debía bajar cuando ésta se consumía.
Allí se acuñó el famoso refrán o mejor dicho criollo de: hasta que las velas no ardan.
En la Foto: “Carreta y Carreteros”. Escultura en madera de cedro lustrada. En venta.
jueves, 31 de enero de 2013
¿Qué piensa Atahualpa Yupanqui de los nuevos valores de la canción?
Daniel Rojelio Albornoz Artículo extraído de la revista "Folklore" Nº 89 (9 de marzo de 1965).
"¿Qué piensa Atahualpa Yupanqui de los nuevos valores de la canción?
Hay dos caminos: la verdad y la mentira. Cada uno es libre de elegir lo que quiera, pero quien elige la mentira, que no la disfrace con el rostro de la verdad.
Los jóvenes que hoy cantan canciones folklóricas o de proyección folklórica, en su mayoría cantan sin responsabilidad. No se puede tolerar que se deforme el rostro moral y espiritual del país. Son dueños de hacer lo que quieran, pero si esa tendencia significa una deformación de la fisonomía espiritual de nuestro pueblo, estoy contra esa tendencia.
Yo prefiero reconocerme con mis compatriotas a través de la "Zamba de Vargas", por ejemplo, sin que eso signifique que me haya detenido, artísticamente, en el siglo pasado.
Por ahí saben decir que hay que entrar en lo moderno. No deben identificarse modernidad con decadencia. Ellos llaman moderno a lo que está sumado a la decadencia, a lo que es decadente aquí, en Chile, en México o en el Perú.
Así como el Renacimiento tuvo sus artistas, la decadencia también los tiene. En este momento, la decadencia se está acusando en sus formas más públicas.
No niego que haya artistas jóvenes de buena fe. Los hay, también honestos y que están en el buen camino, como Carlos Santa María (*), por ejemplo. Pero la mayoría, en vez de tener anhelos coincidentes con sus promotores, tienen ambiciones coincidentes. Con un ponchito al hombro y cuatro versitos tienen ganado su día y cubierta su cuota de vanidad.Después, que estudien los viejos...
Muchos de ellos están en la línea del menor esfuerzo para el arte o para ganarse
la vida. Ahora se acostumbra mucho, también, buscar novedosos arreglos de voces. Los arreglos de voces me parecen bien, siempre que se respete la melodía. Los chicos están jugando a la originalidad...Casi no vale la pena hablar de esto.
Pero el hilo de la melodía no debe desvirtuarse... Detrás de todos o casi todos estos jóvenes que cantan con pretendido sentido de modernidad, hay, en la
mayoría de las veces, una intención utilitaria. Da la impresión de que la juventud, desde el punto de vista criollo, ha tomado como objetivo los consejos del Viejo Vizcacha -"hacéte amigo del juez"- y no los de Martín Fierro. Están viendo la medalla por el reverso.
Hay, sin embargo, jóvenes incontaminados, que no han entrado conscientemente en la mentira...He escuchado, algunas veces, armonizaciones que recuerdan algún lied alemán. No es necesario limpiarse las orejas con las espuelas para ser gaucho. Pero ya que, por ejemplo, les gusta a muchos jóvenes tocar el bombo, deberían saber que el bombo era usado por los indios con un sentido casi sagrado, ritual, y que su sonido simboliza la tierra cansada de dar cosechas... El joven que tenga en sus manos éste u otro instrumento debe saber, ante todo, qué es lo que tiene con él, antes de largarse a hacer folklore, a cantar una canción folklórica. De otro modo, hará -como es corriente- una cosa amanerada y de dudoso sexo...La canción folklórica habrá perdido su carácter...
El gran pecado, en este aspecto, es el de los empresarios y promotores que aprovechan financieramente estas cosas. Así como hay leyes que impiden el ejercicio ilegal de la medicina, habrá que pensar en un modo de policía espiritual que impida esos atentados contra la salud espiritual de las masas populares. ¿Qué pasaría con la salud del público si en vez de médicos el ambiente estuviera plagado de curanderos? No veo remedio inmediato a esta situación. Los decadentes no tienen remedio.
A los jóvenes, les diría que sepan elegir. Ellos se sitúan como testigos de un viejo pleito: la verdad y la mentira. Si eligen la mentira, que lo digan, que no se disfracen...Antes de presentarse en radio o en TV -cosa hoy de tan extraordinaria facilidad- deberían leer una montaña de libros y caminar doscientas legüas tras el objetivo artístico. Hecho eso, tendrían que decidir: la verdad o la mentira.
Por ahí dicen también que con el sentido actual que se le da a la canción nativista se gana en universalidad. Yo diría queconfunden lo internacional con lo universal. Pero, antes que nada, debe partirse de una verdad: sólo la verdad puede universalizarse...
Hay una cosa a la que los jóvenes de hoy suelen temer: la soledad. Una cosa es quedarse solo y otra conquistar la soledad... La baguala, como el estilo y la milonga sureña, son expresiones del hombre en soledad. Por eso, los jóvenes de hoy no cantan, por general, estilos, milongas ni bagualas. Hay mucha soledad en ello. La baguala que se canta suele venir con una aureola de leyenda y pintoresquismo. No está aprendida en el lugar, sino a través de discos de conjuntos de éxito. De ahí que muchos de estos jóvenes canten sin información. Si hubieran oído, por ejemplo, una baguala cantada en Tafí del Valle, pero no en tiempos de turismo ni con ánimo de veraneo, entenderían la enorme dignidad que ella tiene, la soledad que hay en una baguala, como la tienen un estilo o una milonga.
Hay, pues, que madurar, estudiar, andar....Después elegir. Elegir entre dos caminos: la verdad o la mentira..."
"¿Qué piensa Atahualpa Yupanqui de los nuevos valores de la canción?
Hay dos caminos: la verdad y la mentira. Cada uno es libre de elegir lo que quiera, pero quien elige la mentira, que no la disfrace con el rostro de la verdad.
Los jóvenes que hoy cantan canciones folklóricas o de proyección folklórica, en su mayoría cantan sin responsabilidad. No se puede tolerar que se deforme el rostro moral y espiritual del país. Son dueños de hacer lo que quieran, pero si esa tendencia significa una deformación de la fisonomía espiritual de nuestro pueblo, estoy contra esa tendencia.
Yo prefiero reconocerme con mis compatriotas a través de la "Zamba de Vargas", por ejemplo, sin que eso signifique que me haya detenido, artísticamente, en el siglo pasado.
Por ahí saben decir que hay que entrar en lo moderno. No deben identificarse modernidad con decadencia. Ellos llaman moderno a lo que está sumado a la decadencia, a lo que es decadente aquí, en Chile, en México o en el Perú.
Así como el Renacimiento tuvo sus artistas, la decadencia también los tiene. En este momento, la decadencia se está acusando en sus formas más públicas.
No niego que haya artistas jóvenes de buena fe. Los hay, también honestos y que están en el buen camino, como Carlos Santa María (*), por ejemplo. Pero la mayoría, en vez de tener anhelos coincidentes con sus promotores, tienen ambiciones coincidentes. Con un ponchito al hombro y cuatro versitos tienen ganado su día y cubierta su cuota de vanidad.Después, que estudien los viejos...
Muchos de ellos están en la línea del menor esfuerzo para el arte o para ganarse
la vida. Ahora se acostumbra mucho, también, buscar novedosos arreglos de voces. Los arreglos de voces me parecen bien, siempre que se respete la melodía. Los chicos están jugando a la originalidad...Casi no vale la pena hablar de esto.
Pero el hilo de la melodía no debe desvirtuarse... Detrás de todos o casi todos estos jóvenes que cantan con pretendido sentido de modernidad, hay, en la
mayoría de las veces, una intención utilitaria. Da la impresión de que la juventud, desde el punto de vista criollo, ha tomado como objetivo los consejos del Viejo Vizcacha -"hacéte amigo del juez"- y no los de Martín Fierro. Están viendo la medalla por el reverso.
Hay, sin embargo, jóvenes incontaminados, que no han entrado conscientemente en la mentira...He escuchado, algunas veces, armonizaciones que recuerdan algún lied alemán. No es necesario limpiarse las orejas con las espuelas para ser gaucho. Pero ya que, por ejemplo, les gusta a muchos jóvenes tocar el bombo, deberían saber que el bombo era usado por los indios con un sentido casi sagrado, ritual, y que su sonido simboliza la tierra cansada de dar cosechas... El joven que tenga en sus manos éste u otro instrumento debe saber, ante todo, qué es lo que tiene con él, antes de largarse a hacer folklore, a cantar una canción folklórica. De otro modo, hará -como es corriente- una cosa amanerada y de dudoso sexo...La canción folklórica habrá perdido su carácter...
El gran pecado, en este aspecto, es el de los empresarios y promotores que aprovechan financieramente estas cosas. Así como hay leyes que impiden el ejercicio ilegal de la medicina, habrá que pensar en un modo de policía espiritual que impida esos atentados contra la salud espiritual de las masas populares. ¿Qué pasaría con la salud del público si en vez de médicos el ambiente estuviera plagado de curanderos? No veo remedio inmediato a esta situación. Los decadentes no tienen remedio.
A los jóvenes, les diría que sepan elegir. Ellos se sitúan como testigos de un viejo pleito: la verdad y la mentira. Si eligen la mentira, que lo digan, que no se disfracen...Antes de presentarse en radio o en TV -cosa hoy de tan extraordinaria facilidad- deberían leer una montaña de libros y caminar doscientas legüas tras el objetivo artístico. Hecho eso, tendrían que decidir: la verdad o la mentira.
Por ahí dicen también que con el sentido actual que se le da a la canción nativista se gana en universalidad. Yo diría queconfunden lo internacional con lo universal. Pero, antes que nada, debe partirse de una verdad: sólo la verdad puede universalizarse...
Hay una cosa a la que los jóvenes de hoy suelen temer: la soledad. Una cosa es quedarse solo y otra conquistar la soledad... La baguala, como el estilo y la milonga sureña, son expresiones del hombre en soledad. Por eso, los jóvenes de hoy no cantan, por general, estilos, milongas ni bagualas. Hay mucha soledad en ello. La baguala que se canta suele venir con una aureola de leyenda y pintoresquismo. No está aprendida en el lugar, sino a través de discos de conjuntos de éxito. De ahí que muchos de estos jóvenes canten sin información. Si hubieran oído, por ejemplo, una baguala cantada en Tafí del Valle, pero no en tiempos de turismo ni con ánimo de veraneo, entenderían la enorme dignidad que ella tiene, la soledad que hay en una baguala, como la tienen un estilo o una milonga.
Hay, pues, que madurar, estudiar, andar....Después elegir. Elegir entre dos caminos: la verdad o la mentira..."
Libellés :
atahualpa yupanqui,
Daniel Rojelio Albornoz
miércoles, 30 de enero de 2013
25 de enero
Del muro de Arturo Zeballos :
Pasaron los años desde que mi Tata aceptó el homenaje de poner su nombre al escenario del Festival de Cosquín. Puso una única condición: la de no usar el escenario para adular a ningún dictador. Eran tiempos duros y lo que pidió tenía que ver con las circunstancias por las que atravesaba el país, no tan lejanas de otras épocas que había conocido y sufrido de más joven.
Pero no sé si solo se refería a los dictadores de uniforme. También podemos sumarle otras formas que ha sumado la dictadura: la del dinero, la exigencia de éxito.
Contaré que, a pesar de haberse convertido en un artista del mundo jamás permitió que esta circunstancia hiciera mella en su conducta personal y artística.
Crecí escuchando discos de sus compañeros de desvelo: aquellos que en los años 40 trajeron de sus provincias el canto de su pago. A ellos se sumaron algunos porteños también. Así el canto nativo fue creciendo en consideración porque, además, la gran ciudad se había poblado de provincianos.
Estos intérpretes no solo compartían los pequeños escenarios que se les ofrecía en peñas y confiterías; compartían tenidas entre ellos. Eran serios en su labor porque sabían lo que estaban haciendo. Tenían una herencia folklórica que no podían desmentir aunque quisieran, pues les venía en la sangre desde la panza de su madre, de sus abuelas, de su tierra.
El orgullo era representar bien al pago y cuando uno dice pago habla de siglos y de gentes, de territorio, de historia, de leyendas y de costumbres afirmadas en ese transcurrir de los tiempos en un determinado paisaje.
Crecí con ellos. Escuchando zambas, gatos, chacareras, escondidos, cielitos y vidalas. Mis padres no me obligaban a escuchar determinado tipo de música. Pedía permiso y el gramófono era mío junto a los discos de “piedra”.
Claro que todo esto se afirmaba con mis estadías en Cerro Colorado, ensillando mi petizo, acompañando a don Roque a buscar las vacas, compartir un pedazo de pan con picadillo y unos tragos de agua en las serranías, llevarlas al bañadero, traerlas de vuelta, hacer los mandados al almacén y conocer un mundo de criollos, que no se llamaban a sí mismos gauchos, comentando sus “afanes” y alguna que otra anécdota o noticia de importancia para ellos.
Casi no había radios. La televisión no existía. El diario del pueblo era la reunión en el boliche como se le llamaba al almacén. Qué podía sorprenderme de aquellos hombres y sus comentarios? Nada y todo. Pues era estar viviendo historias que otros niños solo llegaban a conocer si se ponían a leer alguna novela.
Como podía resultarme ajena la música que escuchaba en casa si toda la música, la buena música se entrelaza profundamente con la sensibilidad de cualquier persona en cualquier lugar del mundo en la medida que conserve autenticidad y amor por lo bello.
Recuerdo algo de León Felipe en relación con la poesía que decía así:
Quítale los caireles de la rima, las palabras también y si algo queda eso es poesía.
De modo que Bach, Vivaldi, Bizet también tenían que ver con un universo de algarrobos y talas, con caminos de arena y piedra y con esa gente callada, de hablar lento y casi murmurando.
Aquellos cantores, algunos de los cuales fueron homenajeados por mi padre, no esperaban otra cosa más que respeto, reconocimiento de su arte por parte del público. A veces alguna discográfica ponía su interés en ellos y lograban grabar algunas obras.
Porqué cuento todo esto? Porque estos músicos, tenían un profundo respeto por la canción nativa. Esa canción eran ellos: su historia, su paisaje, su dignidad, su pena y su alegría, sus padres y sus abuelos, sus árboles o su desierto.
Cuidando el buen decir en los textos, cuidando que sus intervenciones de adentro-se va la primera- a la vuelta- fueran en el tono en que se estaba cantando para no romper la armonía establecida por la canción y por la interpretación. Ellos me enseñaron no a ser artista, si a cantar, a entender el nexo profundo entre ritmo y región, entre entonación y letra.
Ellos me hicieron comprender que para cantar un canto nativo hay que saber, no de compases, de tempos, de armonías; hay que saber de paisajes, de acentos comarcanos, de fablas regionales; no ser un experto; sí, por músico, tener la oreja preparada para reconocer el origen de determinada persona o canción. No necesariamente convertirse en un experto o un erudito pero sí en un conocedor, como un baqueano que no es geólogo, ni ingeniero hidráulico, ni ingeniero agrónomo, pero que sin saber el porqué de ciertas cosas, sabe como son y donde el hombre puede hacerse su lugar o al menos un lugar que le sea apto para permanecer un rato o toda la vida.
Aquellos cantores no perseguían ningún objetivo especial: eran. No los empujaba el afán de fama, de dinero o de romper records.
Sabían que la dignidad de su canto los sostenía en la vida y sostenía a los suyos: los que fueron y los que vendrían.
Algo cambió y su resultado es lo que vemos hoy. Exitosos, grandes vendedores de discos, multitudinarios eventos donde reciben aclamaciones que nunca sabrán hasta donde ese crédito sea genuino y suyo.
Para obtenerlo cualquier recurso parece legítimo: desde el discurso demagógico hasta la vestimenta más osada o descuidada. Lo que no debe estar ausente es lo estruendoso. Canciones escritas con un nivel apenas primario porque, además, son incapaces de reconocer sus limitaciones a la hora de escribir, melodías amorfas, repetitivas hasta el hartazgo que solo buscan un final “allá arriba” para procurarse la seguridad del aplauso final estrepitoso.
Casi todos vienen con la misma formulita bajo el brazo y la aplican a rajatablas a ver si algún productor o discográfica se interesa en ellos.
El resultado: nuestros pueblos, nuestras regiones se van quedando mudos porque no hay quien cante por ellos, no hay quien diga su vida con belleza, con buen decir o escribir, con una melodía atinada, que se corresponda con el texto y con la intención.
A veces me parece que el público aplaude u ovaciona por aburrimiento. Lo triste es que gran parte se hace con dineros públicos aplicados a objetivos sin ninguna intención de mejorar nuestras limitadas aptitudes culturales o artísticas.
La Nación se empobrece de la peor de las pobrezas: el desconocimiento de si misma.
Por suerte hay muchos cantores, autores (que no es lo mismo que poeta pero que es un noble oficio cuando se lo ejerce bien), que siguen su camino sabiendo bien cual es la verdad y cuales son las mentiras. Les cuesta mucho la marginación, el “silencio de radio” al que se los somete, y en esto no hay diferencias entre las emisoras oficiales y privadas (son sordas por igual), van por una pequeña senda de tierra que va al costado de las grandes autopistas de la difusión, no buscan padrinos políticos porque a la corta o la larga estos imponen sus condiciones.
A ellos “chapeau” diría mi madre, me quito el sombrero, diría mi padre. Qué responsabilidad han asumido! Ser depositarios, casi involuntarios, de una estirpe, de una etnia diría un amigo, que anhelo puedan conservar para las generaciones futuras: la estirpe criolla y su canto nativo.
Roberto "Coya" Chavero
Del muro de Arturo Zeballos :
Pasaron los años desde que mi Tata aceptó el homenaje de poner su nombre al escenario del Festival de Cosquín. Puso una única condición: la de no usar el escenario para adular a ningún dictador. Eran tiempos duros y lo que pidió tenía que ver con las circunstancias por las que atravesaba el país, no tan lejanas de otras épocas que había conocido y sufrido de más joven.
Pero no sé si solo se refería a los dictadores de uniforme. También podemos sumarle otras formas que ha sumado la dictadura: la del dinero, la exigencia de éxito.
Contaré que, a pesar de haberse convertido en un artista del mundo jamás permitió que esta circunstancia hiciera mella en su conducta personal y artística.
Crecí escuchando discos de sus compañeros de desvelo: aquellos que en los años 40 trajeron de sus provincias el canto de su pago. A ellos se sumaron algunos porteños también. Así el canto nativo fue creciendo en consideración porque, además, la gran ciudad se había poblado de provincianos.
Estos intérpretes no solo compartían los pequeños escenarios que se les ofrecía en peñas y confiterías; compartían tenidas entre ellos. Eran serios en su labor porque sabían lo que estaban haciendo. Tenían una herencia folklórica que no podían desmentir aunque quisieran, pues les venía en la sangre desde la panza de su madre, de sus abuelas, de su tierra.
El orgullo era representar bien al pago y cuando uno dice pago habla de siglos y de gentes, de territorio, de historia, de leyendas y de costumbres afirmadas en ese transcurrir de los tiempos en un determinado paisaje.
Crecí con ellos. Escuchando zambas, gatos, chacareras, escondidos, cielitos y vidalas. Mis padres no me obligaban a escuchar determinado tipo de música. Pedía permiso y el gramófono era mío junto a los discos de “piedra”.
Claro que todo esto se afirmaba con mis estadías en Cerro Colorado, ensillando mi petizo, acompañando a don Roque a buscar las vacas, compartir un pedazo de pan con picadillo y unos tragos de agua en las serranías, llevarlas al bañadero, traerlas de vuelta, hacer los mandados al almacén y conocer un mundo de criollos, que no se llamaban a sí mismos gauchos, comentando sus “afanes” y alguna que otra anécdota o noticia de importancia para ellos.
Casi no había radios. La televisión no existía. El diario del pueblo era la reunión en el boliche como se le llamaba al almacén. Qué podía sorprenderme de aquellos hombres y sus comentarios? Nada y todo. Pues era estar viviendo historias que otros niños solo llegaban a conocer si se ponían a leer alguna novela.
Como podía resultarme ajena la música que escuchaba en casa si toda la música, la buena música se entrelaza profundamente con la sensibilidad de cualquier persona en cualquier lugar del mundo en la medida que conserve autenticidad y amor por lo bello.
Recuerdo algo de León Felipe en relación con la poesía que decía así:
Quítale los caireles de la rima, las palabras también y si algo queda eso es poesía.
De modo que Bach, Vivaldi, Bizet también tenían que ver con un universo de algarrobos y talas, con caminos de arena y piedra y con esa gente callada, de hablar lento y casi murmurando.
Aquellos cantores, algunos de los cuales fueron homenajeados por mi padre, no esperaban otra cosa más que respeto, reconocimiento de su arte por parte del público. A veces alguna discográfica ponía su interés en ellos y lograban grabar algunas obras.
Porqué cuento todo esto? Porque estos músicos, tenían un profundo respeto por la canción nativa. Esa canción eran ellos: su historia, su paisaje, su dignidad, su pena y su alegría, sus padres y sus abuelos, sus árboles o su desierto.
Cuidando el buen decir en los textos, cuidando que sus intervenciones de adentro-se va la primera- a la vuelta- fueran en el tono en que se estaba cantando para no romper la armonía establecida por la canción y por la interpretación. Ellos me enseñaron no a ser artista, si a cantar, a entender el nexo profundo entre ritmo y región, entre entonación y letra.
Ellos me hicieron comprender que para cantar un canto nativo hay que saber, no de compases, de tempos, de armonías; hay que saber de paisajes, de acentos comarcanos, de fablas regionales; no ser un experto; sí, por músico, tener la oreja preparada para reconocer el origen de determinada persona o canción. No necesariamente convertirse en un experto o un erudito pero sí en un conocedor, como un baqueano que no es geólogo, ni ingeniero hidráulico, ni ingeniero agrónomo, pero que sin saber el porqué de ciertas cosas, sabe como son y donde el hombre puede hacerse su lugar o al menos un lugar que le sea apto para permanecer un rato o toda la vida.
Aquellos cantores no perseguían ningún objetivo especial: eran. No los empujaba el afán de fama, de dinero o de romper records.
Sabían que la dignidad de su canto los sostenía en la vida y sostenía a los suyos: los que fueron y los que vendrían.
Algo cambió y su resultado es lo que vemos hoy. Exitosos, grandes vendedores de discos, multitudinarios eventos donde reciben aclamaciones que nunca sabrán hasta donde ese crédito sea genuino y suyo.
Para obtenerlo cualquier recurso parece legítimo: desde el discurso demagógico hasta la vestimenta más osada o descuidada. Lo que no debe estar ausente es lo estruendoso. Canciones escritas con un nivel apenas primario porque, además, son incapaces de reconocer sus limitaciones a la hora de escribir, melodías amorfas, repetitivas hasta el hartazgo que solo buscan un final “allá arriba” para procurarse la seguridad del aplauso final estrepitoso.
Casi todos vienen con la misma formulita bajo el brazo y la aplican a rajatablas a ver si algún productor o discográfica se interesa en ellos.
El resultado: nuestros pueblos, nuestras regiones se van quedando mudos porque no hay quien cante por ellos, no hay quien diga su vida con belleza, con buen decir o escribir, con una melodía atinada, que se corresponda con el texto y con la intención.
A veces me parece que el público aplaude u ovaciona por aburrimiento. Lo triste es que gran parte se hace con dineros públicos aplicados a objetivos sin ninguna intención de mejorar nuestras limitadas aptitudes culturales o artísticas.
La Nación se empobrece de la peor de las pobrezas: el desconocimiento de si misma.
Por suerte hay muchos cantores, autores (que no es lo mismo que poeta pero que es un noble oficio cuando se lo ejerce bien), que siguen su camino sabiendo bien cual es la verdad y cuales son las mentiras. Les cuesta mucho la marginación, el “silencio de radio” al que se los somete, y en esto no hay diferencias entre las emisoras oficiales y privadas (son sordas por igual), van por una pequeña senda de tierra que va al costado de las grandes autopistas de la difusión, no buscan padrinos políticos porque a la corta o la larga estos imponen sus condiciones.
A ellos “chapeau” diría mi madre, me quito el sombrero, diría mi padre. Qué responsabilidad han asumido! Ser depositarios, casi involuntarios, de una estirpe, de una etnia diría un amigo, que anhelo puedan conservar para las generaciones futuras: la estirpe criolla y su canto nativo.
Roberto "Coya" Chavero
sábado, 26 de enero de 2013
Suscribirse a:
Entradas (Atom)